sábado, 30 de mayo de 2009

EL MEJOR DEL MUNDO


BARCELONA.- El nuevo N°1, genio o rey del mundo del fútbol, como lo llaman ahora los principales medios del planeta, ingresa en el estacionamiento del Camp Nou, luego de una sesión de fotos oficial dispuestas por Barcelona. Pasaron dos días de la final en la que se coronó Emperador en Roma, luego del triunfo sobre Manchester United por la Liga de Campeones y, en un viernes mucho más suave en cuanto a la temperatura, todos hablan de Lionel Messi. Y todos quieren hablar con él.

El tema de la popularidad de Messi va en serio por estos lados y se puede constatar en la espera por la salida de la Pulga en la explanada exterior del estadio. "El Pulga Culé", como le dicen los empleados de Barcelona, ya ni siquiera puede caminar por el Camp Nou, el templo que, sobre todo en los últimos días, lo aclama como un Dios. Termina la semana, distinta, inolvidable y parece que todos los extranjeros dejaron huérfanas las Ramblas y la Sagrada Familia -imponente iglesia que dejó inconclusa Gaudí- para desfilar por las instalaciones del club. Cataluña será una comunidad con amplísima oferta cultural, pero el museo de la ciudad más visitado es el del Barcelona Fútbol Club, por delante del Pablo Picasso y del Joan Miró. ¿Cuál es la camiseta más vendida? Según la oficina de prensa de la entidad, ocho de cada diez compran la camiseta con el N° 10 y el apellido Messi pintados de amarillo en la espalda.

El más buscado debe salir por la rampa del estacionamiento de los jugadores de Barcelona. Se lo aguarda ante la mirada fija de los custodios del plantel. No es común que un periodista espere en ese lugar. En cuestión de segundos, hace dos maniobras para poder salir y se escucha la escalada de un potente motor. Unos 10 hinchas ocasionales que salen del Museo del club detienen su marcha. "Leo" cumple con todos los rubros de su condición de crack y se dispone a atender a la gente. Termina e invita a LA NACION a subir a su Audi Q7. Un intercambio de miradas con el hombre de seguridad que está en el portón que da la calle permite un nuevo viaje a la intimidad del mejor futbolista del mundo.

Hay cierto desorden en el asiento del acompañante. Es que todavía quedan los miles de regalos que recibió del pueblo "blaugrana" por la Triple Corona obtenida. Cadenitas, cartones en blanco para poder firmar, mensajes de todas partes del mundo que le hace llegar el club, felicitaciones de los patrocinadores, una botella de champagne con la fecha, el resultado y el símbolo de la Champions. "Qué no se vea todo esto, si no ¿qué van a decir en la Argentina? Que soy un desprolijo. Mirá todo lo que tengo acá. Es una locura todo esto ¿no?", dice, mientras marca el teléfono de su hermano Matías, con el que se tiene que encontrar para ir a la fiesta que el plantel de Barcelona tendrá en el Hotel La Florida.

Los futboleros ya conocen con detalle la historia de Messi y que a partir de un tratamiento hormonal del que se hizo cargo Barcelona debió cambiar su lugar en el mundo. Lionel viajó por primera vez a España en septiembre de 2000. Tenía 13 años y aparentaba menos. En algunas fotos familiares dispuestas en unos de los salones del complejo La Masía, donde practican los juveniles, se advierte que Leo era una pulguita de 146 centímetros. En otra de esas imágenes, pero ubicada en la cancha auxiliar de la ciudad que en sí misma es este club, Leo está parado detrás de uno de los arcos. Era tan bajito que con un codo, y sin necesidad de agacharse, se apoyaba en los carteles de publicidad. "Cuando llegué a este club nunca pensé que podía llegar a jugar una final de la Champions. ¡Increíble! La verdad es que me viene a la cabeza cuando nos tuvimos que separar con la familia. Por eso, todo esto es para ellos", sostiene en plena marcha por la Avinguda Diagonal, mientras señala el primer edificio donde vivió cuando llegó de Rosario junto con su hermano mayor Rodrigo, que lo acompaña desde entonces en esta ciudad. "Era chico, pero cómo disfrutaba de las milanesas napolitanas que hacía mi mamá cuando venía. Siguen siendo mi debilidad, tanto como los alfajores y las facturas que lleva a casa una panadería de Castellsdefells", dice mientras mira la hora en un reloj amarillo que desentona un poco con el jean azul y la remera blanca que lleva.

Algunas cosas han cambiado. Otras no tanto. Pero sin duda que la proyección de Messi impresiona. Es la bandera de esta campaña histórica del Barcelona, un estandarte de una filosofía futbolística que es aplaudida por el mundo. El más amado del club, el firme candidato al Balón de Oro y a obtener el premio al mejor jugador del año para la FIFA, peca de humildad cuando se le menciona la frase "número 1": "No me siento el mejor del mundo. Para mi ser número uno es otra cosa. Es estar bien con mis afectos, sentir el cariño de la gente y disfrutar del fútbol con alegría. Sólo eso", expresa este jugador por el que habría que pagar unos 300 millones de euros por su cláusula de rescisión y su contrato actual. Y agrega: "No sé si soy el mejor del mundo, pero trato de serlo con mis amigos, mi familia. Me siento bien y cómodo por cómo me van saliendo las cosas".

-¿Cómo se hace para tener los pies sobre la tierra, a los 21 años, con un contrato millonario, y con toda una estructura que gira alrededor tuyo?

-No sé, a mi nada de eso me va a cambiar. Será que lo aprendí en casa. No soy ni mejor o peor por lo que tengo. No me creo más que nadie y por eso tengo muchos amigos.

Como no pasaba desde la época de Maradona, la Argentina puede sentir que tiene en sus filas al mejor jugador del mundo. Qué puede significarle esta situación es por ahora un lindo y bienvenido misterio. Lo que está claro es que Messi no detiene su crecimiento y la fiebre que despierta a su alrededor. Porque no es sólo mercadotecnia lo que genera este chico. No es mediático que hinchas se tiren sobre su vehículo cuando sale del Camp Nou o que árbitros le pidan su camiseta, como pasó recientemente en ocasión de un importantísimo partido que definía uno de los logros que terminó en las manos del Barça.

Messi interrumpe la charla para tomar un líquido hidratante. "Me dijeron que no salí muy bien en la fiesta. Es que tomamos un poco de más en el recorrido que hicimos por la ciudad... Es que mis compañeros me gastaban en la fiesta de Roma porque no tomaba y después acá me costó decir que no (risas)?" Como el resto de sus compañeros, disfrutó al máximo de la celebración posterior a la final que se hizo en el majestuoso Castillo Villa Aurelia, en el Trastevere de la "Ciudad Eterna". Leo escogió los rincones más secretos del jardín para disfrutar el éxito entre los suyos. Quienes estuvieron en la fiesta dicen que miró desde afuera del salón, donde los invitados bailaron al ritmo de "Viva la vida", de Coldplay, que musicalizó el propio Pep Guardiola. Sin cumbia y sin reggeaton, prefirió quedarse afuera lamiendo un helado con su camiseta azulgrana N° 10 puesta.

Quien salió a responder por Leo ayer fue su escudo protector desde que asumió como entrenador: Josep Guardiola. "Messi estaba feliz como todos nosotros. Ha participado mucho de la fiesta. No iba borracho. Quizá las imágenes de televisión distorsionaron un poco la realidad (risas)?Bueno, se bebió agua y un poco de cerveza, pues si no tenemos permitido un poco de alcohol ahora, ¿cuando lo vamos a tener?", explicó el DT que le cambió la rutina alimentaria a Messi y que logró rescatar lo mejor de la Pulga para su equipo.

La charla con LA NACION es extensa y es el primer contacto que tuvo con la prensa argentina desde que terminó el partido con Manchester en Roma. "Pido disculpas si no atendí antes el teléfono, pero decidí cerrar el celular porque si no era imposible. Recién hoy lo prendí. Bueno lo hizo mi viejo, porque yo estaba medio dormido y no lo encontraba", se excusa Lionel, que a las 10 de la mañana fue levantado en su fortaleza de Castellsdefells para cumplir con un compromiso con la empresa Konami, que contrató a Messi como cara del juego Pro Evolution de PlayStation. Cumplido el compromiso, volvió al restaurante La Pampa, al costado de la autovía. Un lugar amplio, donde hay un quincho especialmente preparado para mantener la intimidad cuando una figura como Messi va a comer con su familia. Es uno de los sitios preferidos para degustar carne argentina. Allí se habría encontrado con su novia, Antonella Rocuzzo, algo que no pudo ser confirmado. Es rosarina y se conocen de chiquitos, y una vez que pasen los partidos por las eliminatorias del seleccionado, ambos encararán unas merecidas vacaciones. El Caribe, Miami, o Tailandia son las opciones.

-Leo, ¿qué queda para vos en este cierre de la temporada?

-Volver al país para jugar con el seleccionado. La Argentina debe clasificarse al Mundial lo antes posible y confío en los jugadores que tenemos para poder conseguirlo. Tenemos que estar tranquilos porque Diego seguramente sabe lo que hace.

-Como los chicos argentinos de tu edad, adorás a Diego y es curioso, porque, salvo excepciones puntuales, nunca lo vieron jugar. ¿Sabés que él no pudo ganar la Champions en Barcelona?

-Son circunstancias. En el fútbol ganás o perdés y eso condiciona un logro deportivo. Diego salió campeón del mundo y yo daría lo que no tengo por poder ser campeón en un Mundial. Ojalá podamos conseguirlo con él como DT.

Termina el recorrido y la entrevista. Lo están esperando sus afectos para la última celebración con el club. Mientras, la televisión, a cada instante, repite esa misma bandera que se exhibe en todos los partidos en el Camp Nou. ¿Qué dice? "En la mitología se estudia un nuevo Dios: Lionel Messi".

72 por ciento entre 7367 personas eligió a Guardiola como el mejor DT de la historia de Barcelona, según una encuesta realizada por el diario El País. En segundo lugar, y con el 15%, figuraba Johan Cruyff.


Leo llegaría hoy al país para sumarse a la selección
Después de la consagración en la Liga de Campeones, Lionel Messi llegaría hoy, a las 19.40, a Buenos Aires en el vuelo 6845 de Iberia, según anunció ayer la AFA en su sitio oficial. El crack argentino fue convocado a la selección para los dos choques correspondientes a las eliminatorias mundialistas ante Colombia y Ecuador.

miércoles, 27 de mayo de 2009

La final de Messi, Xavi, Iniesta... y Henry

Detalles... Ya queda menos para que el Barça se dé cita con la historia. Seguimos buscando sensaciones, detalles, argumentos para aumentar el optimismo que transmite el equipo que mejor fútbol practica en el mundo. El Barça sería favorito ante cualquier equipo que no fuera el Manchester, pero el campeón también es muy bueno. Tiene otro estilo, otro concepto futbolístico, pero obtiene resultados a partir de un bloque homogéneo y la calidad de sus delanteros. Por lo tanto, sigamos buscando sensaciones, detalles, argumentos...

Hay uno que no me parece menor: la motivación de los jugadores de uno y otro equipo. Los del Manchester ya ganaron la Champions del año pasado, casi todos son campeones. La mayoría de los del Barça también son campeones, pero de eso hace ya tres años. Y hay algunos que llegaron a partir del 2006 en busca de este título. Y, sobre todo, hay tres que tienen una espina clavada. Estaban en París pero no tuvieron protagonismo.

Messi y Xavi estaban lesionados y a Iniesta le dejó Rijkaard en el banquillo, aunque salió y remontó el 0-1 del marcador. Los tres sienten que ésta es su final. Y, ¡oh, bendita casualidad!, son los tres mejores y más desequilibrantes del equipo. Queda un cuarto, Henry, que sueña con esta Champions desde que topó con un tal Valdés hace tres años. Hoy que van a jugar juntos, se dejará la piel por esta Copa. En fin, sólo son detalles. Pero no olvidemos que las finales la deciden los detalles...

Guardiola: "El mérito es de los jugadores, soy muy afortunado"

El entrenador barcelonista cedió todo el protagonismo a sus jugadores, a los que agradeció su compromiso y entrega durante toda la temporada: "He sido muy afortunado porque el club me escogió y por tener unos jugadores tan maravillosos, que han hecho un año espléndido. Hay que disfrutarlo, y luego pensar en la próxima temporada. El mérito es de los jugadores", insistió.

Guardiola tuvo palabras de recuerdo "para toda la gente de Catalunya y España. Que difruten con la buena imagen de nuestro fútbol. Felicidades a todos y que lo disfruten".

"Nunca perdimos la esencia"

El entrenador azulgrana, asimismo, se mostró feliz porque el equipo fue siempre fiel a su estilo: "Estoy muy contento y satisfecho. Sé que la gente también lo está. Hemos hecho algo magnífico. Nos ha costado, pero no hemos perdido la esencia, hemos jugado tocando el balón, y hemos ganado al mejor equipo del mundo".

"En el descanso hicimos dos correcciones. Apretamos a Giggs y Ronaldo. Y nunca hemos sido cobardes. La clave era que nunca se nos pudiera reprochar la valentía. Estos jugadores siempre te hacen bueno", agregó.

El de Santpedor también se acordó de algunos de sus 'padres' futbolísticos: "Hemos tenido la suerte de recoger la herencia de Cruyff y Charly (Rexach), son los padres de la criatura. Sabemos que mucha gente está contenta, y con eso ya estamos pagados", dijo.

"Había que evitar las contras"

"Al principio tuvimos problemas con la creación de juego. Iniesta dio un gran pase y Eto'o marcó. A partir de aquí, tuvimos el balón, pusimos a Leo en el centro para tener un hombre más en la media y jugar con Xavi e Iniesta. Tuvimos el control del partido. Sin balón somos un equipo desastroso. Nos salió bien y así acabó", abundó.

"El Manchester intentó tener la pelota. Hablamos con los defensas y les pedí concentración para evitar los contragolpes", dijo.

"Messi es el mejor del mundo"

Guardiola, asimismo, elogió a Messi cuando se le preguntó si lo considera el mejor futbolista del mundo: "Si hubiéramos perdido, mi opinión sobre él no hubiera cambiado. Para mí, es el mejor del mundo. Me imagino que ya estarán inscribiendo su nombre en el Balón de Oro. No necesitamos que gane nada para que sepamos lo bueno que es".

Vini, Barça, vinci!

Tras días y días esperando llegó la última batalla, el objetivo era claro: conquistar la Champions en Roma. Para ello, Guardiola alineó el mejor batallón posible. Y es que las lesiones y sanciones de anteriores batallas obligaron al técnico azulgrana a confeccionar para este partido una línea defensiva inédita. De este modo, el equipo formado por Valdés, Puyol, Piqué, Touré y Sylvinho; Busquets, Xavi e Iniesta; Messi, Henry y Eto’o, fue el 'escuadrón de la muerte' para el Manchester en el Olímpico de Roma. Un once para la historia, y que dentro de varias generaciones continuará siendo recordado.

EL MANCHESTER EMPEZÓ APRETANDO

Como ya pasó en la final de la Copa, los azulgranas empezaron el partido algo nerviosos. Demasiadas imprecisiones y poco dominio del balón permitieron al Manchester United ser el primero en dar las primeras embestidas. De hecho, sólo habían pasado dos minutos de partido cuando un mal rechace de Valdés en un lanzamiento de falta de Cristino Ronaldo en la frontal dejó a los pies de Park un balón franco que bien pudo significar el primer gol de los ingleses. Por suerte, Gerard Piqué logró despejar a córner el balón antes de que el delantero del United pudiera probar el remate.

El Manchester apretaba y Cristiano Ronaldo seguía poniendo en apuros al Barça. Lo probó primero desde lejos del área (minuto 7), lo probó luego con un balón cruzado en la frontal (minuto 9), pero ninguno llegó a buen puerto. Los azulgranas vivían sus peores momentos, acorralados en su propia área. Fue entonces cuando Guardiola decidió tomar cartas en el asunto y ordenó que Eto’o y Messi intercambiaran sus posiciones. Con el camerunés en la banda y Messi de falso ‘nueve’, como ya ocurriera en el Bernabéu, la máquina del Barça empezó a funcionar… y de qué manera.

ETO'O VOLVIÓ A MARCAR EL CAMINO

Sólo hizo falta una primera aproximación al área rival para clavar la estocada. Corría el minuto 10 de partido, cuando Iniesta cogió el balón y, tras una larga conducción, le sirvió un pase al espacio a Samuel Eto’o, que 'recortó' a Ferdinand y batió a Van der Sar con un remate ajustadísimo al palo corto. Cumplió su palabra el camerunés: “Si tengo una en Roma, la meteré”. Dicho y hecho. No será Pichichi, ni Bota de Oro, pero su gol en Roma abrió el camino del triunfo en la final. Como ocurrió en París hace ahora tres años.

Con la ventaja en el marcador, los de Guardiola se hicieron dueños y señores del balón y del partido. El Manchester estaba tocado y tan sólo algún disparo alejado de Cristiano Ronaldo (15’ y 20’) pausó el monólogo del Barça, que buscaba la sentencia. Messi lo intentó en el minuto 19 con un fuerte cacao, Xavi tuvo la suya en un lanzamiento de falta en el 26’, e incluso, Henry pudo marcar el segundo justo antes del descanso (46’). No hubo suerte… pero sólo faltaban 45 minutos para tocar la gloria.

ONCE HÉROES

En la reanudación, Ferguson renunció al medio del campo y decidió meter a Tévez por Anderson. Estaba claro que el técnico escocés quería romper el partido y confiar en que en una buena jugada a la contra de alguna de sus estrellas le diera el empate. Pero el cambio de esquemas del United benefició a los de Guardiola, que en los primeros minutos de la segunda mitad tuvieron en sus botas el segundo.

Una de las más claras la tuvo Henry, que en el 48, tras una galopada por la banda, se internó completamente solo en el área y, tras dos recortes, disparó sobre la portería de los ingleses. Su remate salió demasiado flojo. En la siguiente jugada fue Eto’o quien no conectó balón en un grandioso centro de Sylvinho. Ni que decir tiene que el brasileño cumplió con creces en el lateral.

El gol flotaba en el ambiente. En el 52', Xavi estrelló el balón en el palo izquierdpo de la portería de Van der Sar un magnífico lanzamiento de falta. Hubiera sido la guinda a la estelar actuación del de Terrassa. El Barça cada vez se gustaba más sobre el terreno de juego, y Ferguson seguía buscando soluciones. En el 65’, Berbatov substituyó a Park.

MESSI DICTÓ SENTENCIA

Sin embargo, no fueron los cambios introducidos por el escocés los que hicieron cambiar el panorama de esta final, sino el segundo gol del Barça, que como no podía ser de otra manera, lo marcó el crack, la estrella, el mejor jugador del mundo: Leo Messi (69’). El argentino conectó con la cabeza un impecable centro de Xavi Hernández. Y es que si a alguien le quedaba alguna duda, el delantero del Barça demostró que, digan lo que digan los trofeos, él es el futbolista más valioso del planeta.

Con el 2-0 en el marcador, el baño del Barça ya fue una evidencia. Los minutos pasaban, el Manchester, con Cristiano Ronaldo mostrando su peor cara, se desesperaba e intentaba salir a la contra sin éxito.

Keita sustituyó a Henry en el 71, el triplete estaba cada vez más cerca. En el Manchester, Scholes le dio el relevo a Giggs… Los minutos seguían pasando… Llegó el noventa. Tres minutos, tres minutos de añadido, y la gloria. Abandona el terreno de juego Andrés Iniesta, el héroe de Londres, entra Pedro… cuatro, tres, dos, uno y… FINAL. El Barça conquistó Europa por tercera vez en su historia. ¡Ya son tres Champions!. Y el tercer título de la temporada, el merecido triplete. El Barça de Guardiola ha hecho historia para qué decir más.

TRIPLETE!!!!!!


Después de dos temporadas de pesadilla, ha llegado la de ensueño. Tres títulos ganados en 15 días y no son tres títulos cualquiera: la Copa, la Liga y la Champions. Ahí es nada.

La temporada empezó con los peores presagios posibles y la hemos acabado bañados en cava. Mucho ha llovido desde el 24 de julio de 2008, cuando el nuevo Barça de Pep Guardiola jugaba en Escocia el primer amistoso de la pretemporada. En aquel momento, nadie daba un duro por un equipo y un club que parecían sumidos en la crisis.

Pero poco a poco, Pep Guardiola y sus hombres se ganaron la confianza de todos. Y lo hicieron de la manera más sencilla: jugando a fútbol. ¡Pero qué manera de jugar al fútbol! En pocos meses a todos se nos acabaron los adjetivos para definir lo que estábamos viendo sobre los terrenos de juego, tanto en España como en toda Europa.

Y es que si en la Liga y en la Copa del Rey el Barça brilló a un gran nivel, en la Champions no se quedó cojo. Tuvo que empezar desde la previa de la competición para acabar en lo más alto de la cima: ¡¡¡campeones!!!

Por el camino, exhibiciones como la del 0-5 en Basilea. O el 2-5 en el campo del Sporting. El 5-2 al Olympique de Lyon. O el 4-0 al Bayern de Munich. Partidos que quedarán gravados en la retina de todos los culés por muchos años.

Así hasta llegar en Roma al momento culminante, con el triunfo sobre el Manchester United que le da al Barça la tercera Copa de Europa de su historia.

¡Enhorabuena campeones!

lunes, 25 de mayo de 2009

CONFIRMADO BASILE POR ISCHIA????

Anoche, la charla entre Jorge Amor Ameal y Carlos Ischia en el hotel Emperador arrancó más o menos así: "Carlos, esperamos un gesto de grandeza de tu parte. ¿Para qué forzar la situación? Esto no da para más. Nos comprometemos a pagarte todo el contrato ya, pero renunciá, no nos compliques las cosas" .

Como es sabido, los dirigentes ya no quieren que Ischia sea el entrenador de Boca. Por más que su contrato vence en diciembre próximo, forzaron el cónclave de ayer en el hotel Emperador, lugar donde se concentró el plantel para el partido de hoy con Vélez, para negociar una salida elegante. Sin embargo, tanto Ameal como Marcelo London, integrante del consejo de fútbol del club, se encontraron con la respuesta que el técnico les había dado el día anterior: "Voy a respetar mi contrato a muerte. Yo no me voy".

Esto enojó aún más a los dirigentes, que le dijeron que hoy, ante Vélez, dirigirá su último partido en Boca. El anuncio podría hacerse hoy mismo luego del encuentro en Liniers o pasado mañana, en la reunión de comisión directiva planificada, entre otras cosas, para aprobar las ventas de Sebastián Battaglia a Lazio y de Lucas Viatri a Siena, ambos clubes de Italia.

Los dirigentes analizaron el contrato de Ischia y observaron que el costo para despedir al entrenador es de 400.000 dólares. El mal manejo del tema Caranta, las muy malas campañas tanto en el Clausura como en la Copa Libertadores (es el peor arranque en un certamen local y fue la peor eliminación desde 2000 en el certamen internacional) y las flojas respuestas del equipo fueron el detonante. "El eliminación es un golpe que a Boca le hace mucho daño", había explicado Ameal el día después del traspié ante Defensor Sporting, en la Bombonera.

La primera intención de Ameal fue que el manager Carlos Bianchi asuma como DT, aunque eso fue rápidamente descartado por el Virrey. Ahora, una vez concretada oficialmente la salida de Ischia, la facultad para elegir al reemplazante estará en poder de Bianchi. El manager defendió a Ischia, pero se quedó solo en esa cruzada. Resuelta la salida del DT por los principales dirigentes, ahora el tema es quién ocupará su lugar. Se supo que el nombre de Alfio Basile toma fuerza entre varios directivos por su paso exitoso en la temporada 2005/2006 y su personalidad para manejar un grupo difícil, que tiene como principal foco de conflicto la pelea entre Riquelme y Palermo.

Mientras tanto, Jorge El Patrón Bermúdez se postuló desde Colombia. "Si en un momento se deciden por mí es porque conocen mi carácter, saben mi jerarquía, lo que entregué y lo que brindo como persona. Mi referencia puede ir de la mano de Carlos Bianchi. Mi nombre se ha tenido en cuenta y tengo muy en claro lo que soy. Espero que Dios guíe mi camino. Si se da la designación, bienvenida, y en caso contrario hay un camino por recorrer", dijo ayer en declaraciones a Radio Caracol y agregó: "Ahora hablar de Boca es un poco incómodo. Nadie puede disfrutar la situación que encara el profesor Carlos Ischia, quien es mi amigo". El Patrón tiene 37 años y fue un referente del primer ciclo de Bianchi, desde 1998 hasta 2001.

Lo cierto es que Ischia cerrará hoy su capítulo como DT de Boca. La sucesión está en marcha.

Juan Román Riquelme tiene contrato con Boca hasta diciembre de 2010, pero evalúa renovar por tres temporadas más. Si bien en la semana llegarían empresarios de Brasil para tentarlo con ir al fútbol de ese país y hay representantes negociando un posible pase al fútbol inglés, el N° 10 había aclarado hace unas semanas: "Si Bianchi quiere, yo me retiro en Boca".

* Riquelme evalúa renovar por tres años más
Juan Román Riquelme tiene contrato con Boca hasta diciembre de 2010, pero evalúa renovar por tres temporadas más. Si bien en la semana llegarían empresarios de Brasil para tentarlo con ir al fútbol de ese país y hay representantes negociando un posible pase al fútbol inglés, el N° 10 había aclarado hace unas semanas: "Si Bianchi quiere, yo me retiro en Boca".